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RDCN -RADIACIÓN DE CUERPO NEGRO

SAMUEL DOMÍNGUEZ

Fecha: 09, 10, 11, 12 de junio 2017

Reseña: Un cuerpo negro es un objeto que absorbe la mayor cantidad de luz posible. Sin embargo, una ínfima cantidad de energía es reflejada, y es la que finalmente hace que tales cuerpos sean detectables. Pero no lograran nunca un negro perfecto. Si no hay reflejo, hay nada, no hay luz, no hay objeto. En ese sentido, es posible apreciar que el negro anula el volumen, lo niega.

Por otro lado, el negro es históricamente lo más antiguo que ha existido en la historia del Universo. Antes que naciera la luz, antes que surgiera el tiempo. Y más aun, es el elemento más presente en todo el Cosmos, materia oscura, energía oscura, cuerpos negros; vacío.

La exposición RDCN muestra una serie de vestigios de dichos cuerpos negros que fueron encontrados el año 2022 en una expedición de la NASA. Y vemos que existen ahí también reminiscencias a la arquitectura, interacciones espaciales. Dichas características nos dejan entrever que los cuerpos negros quizá fueron abandonados y olvidados, pero con la posibilidad de que no hayan pertenecido nunca a la Tierra aún incierta.  

Texto de la muestra por Patricio Fernández: “La Tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo” hasta que Dios, según el Génesis dijo “haya luz”. Antes del Bigbang todo era negro. Los brochazos y las salpicaduras de Samuel Domínguez son murmullos de ese infinito. De pronto parecen una música que no suena, letras sin alfabeto, chispazos de noche en medio del día.

Sus bloques negros son entradas a lo imposible. Ventanas a lo inexistente. Cerraduras para espiar la muerte.

No es fúnebre el negro de Domínguez, porque canta, vuela y baila. Es un negro vivo. Parece festejar los colores que no posee.