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¡MIERDA!,

NO SABEN JUGAR

GERALDINE LUKACS

JOAQUÍN REYES

Fecha: 08 al 18 de noviembre de 2018.

Reseña: ¡MIERDA!, NO SABEN JUGAR. Es un posible intento fallido que gravita sobre un diálogo formal y conceptual entre dos artistas que cuyas obras al parecer no tienen de qué hablar la una con la otra, salvo el fin mismo que acompaña inherente a cada obra y a cada artista.

Esta exposición es un versus entre los artistas que culmina en un gesto obligado de intromisión sobre la obra del otro, posibilitando el desconcierto de cada trabajo y acentuando la polaridad en el rol de uno sobre el otro. 

Este juego, sospecha Dios, no lo sabe jugar ni Geraldine ni Joaquín ni tampoco usted, ¡mierda!.

Texto de la muestra por Pia Bahamondes: 

Versus es desplazamiento. El origen de la palabra es ‘orientado hacia’, ‘ir hacia’, ‘encarado a’. En ese sentido, el versus se constituye desde la noción de tiempo, lugar y trayectoria. No tan lejos de este origen aparecen los adversarios, que tocan sus espaldas y avanzan hacia delante para luego girar, encararse y apuntar. Este movimiento de vaivén, devela un sistema de reglas lógicas previamente acordadas, en donde se asume como momento final por ambas partes la pérdida o muerte de uno de los adversarios. Lo mismo pasa con el juego, en donde lo habitual queda suspendido hasta nuevo aviso, siendo un ejercicio de conciencia, libertad y creación.

Geraldine y Joaquín nos plantean un juego y como jugadores tienen herramientas-medios-armas para la creación de un espacio de representación y confrontación, en el cual las normas o decisiones estéticas proponen un versus como desplazamiento y vaivén. Ambos se sitúan en el espacio del otro, como una invasión pactada en territorios desconocidos y desiguales. Choque o superposición violenta que vuelve o reitera a cada uno con más fuerza. 

¿Será el soporte, como objeto y acción, el punto común de esta colisión que evidencia el atrevimiento de los jugadores? Pienso en los retratos pintados sobre madera de El Fayum, que eran apoyados sobre el rostro del cuerpo momificado y acorazado del retratado. Intromisión de medios y sentidos, de superficies y contenedores, de materialidades, pesos y soportes. La superposición hace aparecer un contenido común sin disolver las partes. Al igual que en el juego, la conformación de sentido en esta confrontación sólo se produce desde su propio sistema lógico, en el momento en que se ejecuta y por tanto que existe. 

Pero hoy en este juego ¿quién ha ganado la partida?, ¿sabe usted jugar?; en este caso las reglas no son claras. Lo único que debe saber es que la muerte sólo lo alcanzará si no juega.